1- Personas sanas que quieran iniciarse en la actividad física bajo control médico e instrucción adecuada.
- Hipertensos
- Diabéticos
- Dislipemicos
- Sobrepeso.
4- Enfermedades reumáticas y del aparato locomotor:
- Artrosis
- Patología de la columna vertebral, en fase no aguda
- Patología articular, en fase no aguda
5- Alteraciones neurológicas de la marcha y el equilibrio, en especial en enfermedad de Parkinson.
7- Cáncer de mama tras haber realizado tratamiento.
9- Patología pulmonar crónica en fase estable.
10- Recuperación de estados psicológicos de estrés y síndrome depresivo.
11- Personas tras un alta hospitalaria para la readaptación a su actividad habitual y recuperación psicológica.









